Bio

Jorge Senabre, artista alicantino de temprana inquietud artística, ingresa en la Academia de Bellas Artes de Alicante a los nueve años. Pese a su corta edad, accede a un curso de formación avanzada como alumno de José Pérez Gil.

Muy pronto se ve obligado a interrumpir esta actividad para estudiar en un internado, aunque continúa su interés por la expresión plástica y consigue abrirse camino mediante el diseño de ilustraciones para libros de texto, carteles artísticos, decorados de teatro y esculturas. Durante su etapa universitaria, se presenta como candidato para diversos concursos y exposiciones, recibiendo varios premios y la publicación de sus trabajos seleccionados.

En su etapa adulta, compagina su carrera de catedrático en la Universidad Politécnica de Madrid con la actividad artística, aunque sin la dedicación que hubiera deseado. Solo cuando abandona la docencia puede entregarse a su verdadera pasión.

Su evidente destreza técnica para el dibujo ha hecho patente la plasmación de la realidad en todas sus obras, aunque la sensibilidad y fuerza de la pincelada, junto a la luminosidad que imprime su procedencia levantina, consiguen trasladar al observador a nuevas realidades. Así, conforme el artista profundiza en la pintura figurativa, su mente inquieta avanza hasta trascender el hecho pictórico, llevándole a plantearse ciertos interrogantes, tal y como él mismo describe:

“Cada nuevo lienzo en el que actuar se convierte en una cadena de interrogantes a los que responder. Y cuando se actúa pintando de forma continuada, este mecanismo tiende a perpetuarse.

¿Por qué debo describir algo de la vida real, haciendo de notario de lo que nos rodea? ¿Por qué no intentar expresar algo inmaterial como sentimientos o emociones? Y, ¿a través de qué código? ¿Por qué no abandonarse a lo que la mano inconscientemente imponga como primeras huellas, y luego seguir sus rastros?

Desde esta libertad artística he intentado desarrollar una colección de experimentos en los que el resultante son acciones fantásticas desde una intervención inconsciente —a pesar de la aparente contradicción— ya que en la inexorable sucesión de instantes que es el tiempo presente, siempre es imposible deshacerse de la conciencia.

En esa acumulación del momento-a-momento de las acciones inconscientes han surgido composiciones discretas, en el sentido de no continuas, que han dado juego para la aparición de nuevas libertades creativas.”

 

Jorge Senabre Francés