Manifiesto de un pintor

Las cosas que se trabajan en soledad, un día detrás de otro, en ocasiones con dedicación obsesiva y otras con árida pesadez —pero siempre con la satisfacción de saber que existen esos “momentos mejores”— se topan de frente con la tarea de mostrar el trabajo ante un público.

Esta idea de compartir lo que le pertenece a uno genera una gran inquietud, aunque quiero creer que tiene de bueno que, inevitablemente, nos hace mejores. Quizás porque expresar y comunicar ideas a los demás es en sí una experiencia gratificante. Y sentir que se genera una respuesta en el observador resulta más nutritivo que el aislamiento del propio punto de vista.

Aunque resulta evidente que se experimenta satisfacción cuando se produce el acuerdo y la valoración positiva del espectador, es mi deseo trascender esta fácil recompensa.

Desde aquí, me adelanto a cualquier manifestación y declaro que mi intención no va más allá de hacer visible el resultado de mi actividad como creador, la cual está viva y en continua transformación. Y ella es fiel reflejo de mi ser cambiante, de mi propia naturaleza.
Gracias.

 

Jorge Senabre Francés
2026